Sueño de mascotas · 6 minutos de lectura · actualizado el 19 de agosto de 2026

Esa patita
¿qué está persiguiendo?

Los perros y los gatos experimentan sueño de movimientos oculares rápidos (REM), y la evidencia neurológica y conductual indica que probablemente sueñan. Un movimiento, sonido o expresión no permite saber qué sueñan exactamente.

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Un Golden Retriever y un Ragdoll seal point duermen en una casa Craftsman de Denver
Un Golden Retriever y un Ragdoll de cría estadounidense duermen tranquilos en una casa de Denver.

¿Por qué creemos que las mascotas sueñan?

Dormir no es un único estado inmóvil. Perros y gatos pasan por distintas fases, incluida REM. Los ojos pueden moverse bajo los párpados, la respiración puede cambiar y pueden aparecer pequeños movimientos musculares. Los estudios de sueño canino registran fases REM y no REM y muestran que el lugar de descanso y la actividad diurna pueden influir en la estructura del sueño.

Los animales no pueden despertarse y describir un sueño, así que cualquier afirmación sobre su contenido es una inferencia. Un estudio felino de 1992 examinó los movimientos oculares rápidos junto a conducta onírica y halló asociaciones con orientación y movimientos corporales. Esto apoya un proceso parecido al sueño, no una traducción como «persigue una ardilla».

Investigación: Estudio de Scientific Reports sobre electrofisiología del sueño en perros domésticos · PubMed: movimientos oculares y conducta onírica en gatos.

¿Qué movimientos durante el sueño suelen ser normales?

Los movimientos parecidos a sueños suelen ser breves y pequeños, con el cuerpo generalmente relajado. Pueden moverse bigotes o párpados, sacudirse las patas o la punta de la cola, cambiar brevemente la respiración u oírse un gemido suave. La mascota sigue durmiendo o vuelve pronto a la normalidad al despertar.

Más parecido al sueño normalConsulta pronto a un veterinario
Movimientos breves y pequeñosMovimiento rígido, violento o prolongado
El cuerpo permanece casi siempre relajadoCuerpo rígido o convulsiones incontroladas
Responde gradualmente a una voz conocidaNo responde a la voz o pierde el conocimiento
Vuelve pronto a la normalidad al despertarConfusión, dificultad para ponerse de pie o jadeo anormal después
Sin otros signos físicosBabeo, incontinencia, vómitos o dificultad para respirar

¿Debes despertar a una mascota que se mueve?

La mayoría de los movimientos breves y relajados no requieren interrupción. Un toque repentino puede sobresaltar a un animal profundamente dormido y provocar una reacción defensiva. Si necesitas comprobarlo, di su nombre en voz baja desde cierta distancia y dale tiempo para despertar; no acerques la mano a la cara.

Si un episodio te genera dudas, un vídeo grabado con seguridad suele ser más útil que despertarla repetidamente. Anota cuándo empezó, cuánto duró, si el cuerpo estaba relajado, si respondió a la voz y cómo se comportó en los minutos posteriores.

¿Cuándo no debes asumir que es un sueño?

Los movimientos rígidos, prolongados, violentos o que interrumpen el sueño requieren valoración profesional. Contacta pronto con un veterinario si hay dificultad para respirar, babeo, incontinencia, vómitos, falta de respuesta a la voz, confusión o marcha anormal después. Una posible exposición a tóxicos, convulsiones continuas o dificultad respiratoria son urgencias.

Referencia veterinaria: VCA Animal Hospitals sobre movimientos durante el sueño y señales de alerta.

Sueños de mascotas: preguntas frecuentes

¿Sueñan de verdad los perros y los gatos?

Ambos experimentan sueño REM y la investigación neurológica y conductual respalda procesos parecidos a sueños, por lo que muy probablemente sí. No podemos leer el contenido exacto a partir del movimiento.

¿Debo despertar a una mascota que se mueve?

Si los movimientos son pequeños y breves y el cuerpo está relajado, normalmente déjala dormir. Si necesitas comprobarla, usa la voz desde cierta distancia en vez de tocarle la cara de repente.

¿Cómo distingo un sueño de una posible convulsión?

Los movimientos de sueño suelen ser breves y relajados, con recuperación rápida y normal. Los episodios rígidos, prolongados, violentos, sin respuesta, o con babeo, incontinencia, cambios respiratorios y confusión posterior necesitan consejo veterinario pronto.